Hoy veníamos en la micro después de carretear y pasar de largo y tú dormías. Yo estaba sueñosa también, pero quería estar despierta. Me sentía muy bien tomándote la mano, haciéndote cariño en los brazos, escuchando tu respiración y sobre todo mirándote. Me sentí feliz. En ese momento pensé en lo bonito que sería que la vida se tratara de viajar en buses, mirando paisajes, yendo a algún lado, siempre contigo al lado. Quise entenderla de esa forma, y también a nosotros.
Hoy lo sé más que nunca.
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