No sé por qué, de la nada se me vino a la mente la imagen de nosotros volviendo a tu casa después de carretear. Caminando en la calle con el frío y la neblina y humo de las tres de la mañana. Muy abrazaditos y apretados y guardándonos las manos en el bolsillo del otro y tiritando y diciendo cosas chistosas como que nos suenan las rodillas. Después llegar a tu casa, acostarnos, taparnos y dormir muy muy muy abrazados.
Ya ha pasado un año y medio y yo no entiendo, pero tengo tanta nostalgia de nosotros.
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